Las palabras se caen.
¿Alguna vez te has preguntado cuál fue el propósito de tu existencia? Vives tus días sin pensar en el más allá, sin pensar para qué has nacido, la razón de tu respirar. Te reencarnas mil veces en seres que como tú, que buscan su propósito y nunca lo encuentran. Te paseas por los senderos del mundo buscando respuestas, palabras que se caen, un motivo para olvidarte de este sin vivir.
Soy libre, he encontrado mi código, mi propósito. Me he encontrado a mi misma. Mi propósito siempre fue el haberte conocido. Conocer al amor de mi vida, poder rozar el cielo a tu lado. He encontrado mi sueño, he llegado a ser la princesa de un cuento de hadas, he logrado ver las estrellas de cerca y balancearme en la luna una noche de inmensidad. Por eso, preferiría morir mañana que vivir cien años sin haberte conocido.
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