domingo, 17 de mayo de 2009

Rendición.


Solo me hacen falta veintiuna balas.
Does an angel contemplate my fate?
Algún día sabré lo que está pasando.

La noche se hacía sobre nosotros. Un manto oscuro de pequeñas y brillantes estrellas arropaba la ciudad. Mientras, yo seguía adelante. Mi paso no era rápido pero tampoco lento. Simplemente intentaba no separarme del resto, con fuerzas intentaba no evadirme mentalmente. Y así, mis pies marcaban el camino y el camino manchaba mis zapatos. Como este último mes y medio, no podía hacer nada más que esperar. Camino por calles que ya había paseado antes, por calles que ya había recorrido antes, intentando encontrar respuestas a todas mis preguntas. Esta vez no pretendía averiguar ningún otro misterio que el tiempo no me facilitara. Cruzo la calle, sola, me esperan al otro lado. A lo lejos creo ver una sombra, un sueño. Le quiero.

sábado, 2 de mayo de 2009

Never too late.


¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Por qué me estás haciendo esto? Una muerte lenta y dolorosa, pues un día más sin ti es una eternidad sin ver el sol, y mi esperanza, mi ingenua esperanza es lo más doloroso, amargo y triste de mi vida, no se si volverás. Rezo por todas las almas que como la mía se enfrentan día a día a un purgatorio y compran sagradas indulgencias para sobrevivir tan solo uno más, para esperar. Pido perdón dos veces por no darte todo aquello que necesitaste y por no haber luchado por ti, por no haberte ido a buscar, por no haber estado ahí. Caminante no hay camino, lo hacemos al andar, ¿no? ¿y ahora qué? ¿qué hago si ya no se por donde seguir? Se me estoy equivocando, quizás deba volver mis sobre pasos, quizás deba seguir adelante y no mirar atrás, quizás solo deba sentarme y esperar. Es tan inevitable llorar. Es imposible mirar al suelo y no pensar: ¿Que estoy haciendo con mi puta vida?




B. Sally