domingo, 17 de mayo de 2009

Rendición.


Solo me hacen falta veintiuna balas.
Does an angel contemplate my fate?
Algún día sabré lo que está pasando.

La noche se hacía sobre nosotros. Un manto oscuro de pequeñas y brillantes estrellas arropaba la ciudad. Mientras, yo seguía adelante. Mi paso no era rápido pero tampoco lento. Simplemente intentaba no separarme del resto, con fuerzas intentaba no evadirme mentalmente. Y así, mis pies marcaban el camino y el camino manchaba mis zapatos. Como este último mes y medio, no podía hacer nada más que esperar. Camino por calles que ya había paseado antes, por calles que ya había recorrido antes, intentando encontrar respuestas a todas mis preguntas. Esta vez no pretendía averiguar ningún otro misterio que el tiempo no me facilitara. Cruzo la calle, sola, me esperan al otro lado. A lo lejos creo ver una sombra, un sueño. Le quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario