
Solo me hacen falta veintiuna balas.
Does an angel contemplate my fate?
Algún día sabré lo que está pasando.
La noche se hacía sobre nosotros. Un manto oscuro de pequeñas y brillantes estrellas arropaba la ciudad. Mientras, yo seguía adelante. Mi paso no era rápido pero tampoco lento. Simplemente intentaba no separarme del resto, con fuerzas intentaba no evadirme mentalmente. Y así, mis pies marcaban el camino y el camino manchaba mis zapatos. Como este último mes y medio, no podía hacer nada más que esperar. Camino por calles que ya había paseado antes, por calles que ya había recorrido antes, intentando encontrar respuestas a todas mis preguntas. Esta vez no pretendía averiguar ningún otro misterio que el tiempo no me facilitara. Cruzo la calle, sola, me esperan al otro lado. A lo lejos creo ver una sombra, un sueño. Le quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario