Me arde todo el cuerpo, escamoso. El recuerdo de tus brazos arropando mi piel, húmeda y perdida en la inmensidad del tiempo. Tengo heridas ponzoñosas de odio y dolor. El alcohol es ahora mi único amigo, el único que de verdad es capaz de hacerme feliz. De hacerme olvidar. Olvidar toda mi vida.
He muerto. De hoy hace ya 18 días. Ahora espero en el limbo, donde mi sangre se derrama y mi yo se desvela. Triste y herida. Llena de llagas, quemada. Quemada por la intensidad de la explosión que se llevó mi último suspiro.
Te daba lo mismo echar la cerilla ¿No es así? Como sabías que tu no ibas a morir en la explosión, te dio lo mismo ¿verdad? ¿Acaso pensaste por un momento que la persona a la que estabas matando estaba irrevocablemente enamorada de ti? ¿Ahora da lo mismo? Tell me what's wrong with society.
Me has roto el puto corazón... cabrón.
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